24 julio, 2008

Invierno gris

Porque será que el invierno cada año se encarga de recordarme que la vida no es fácil, que cada día que pasa es uno de enseñanzas desde el dolor. Quisiera tener un invierno tranquilo, en paz sin que la bruma de la mañana opaque el camino que recorro.
Retomo mi vida con fuerza, con esperanza, abrazando el dolor, aprendiendo a costa de mucha pena. Pero se que al final del camino está la luz que iluminará mi vida con desapego de las cosas y las personas, pues no me pertenecen... pertenecen a la vida y a los sueños que cada uno crea para si, con alegría.
Tendré paciencia, mucha paciencia y esperar que las cosas decanten para ser libre de los dolores y sufrimientos que nos recuerdan que si no existieran, la vida sería muy plana y no podríamos aprender las enseñanzas... son el aliño que nos hace crecer.