Siempre he querido tener un hijo. Para educarlo, para quererlo, para cuidarle, para depositar en él todo aquello que pueda servirle para enfrentar el camino... ¿has sentido que tienes uno y que se va de tu lado para ya andar por esa senda?
Es el peor momento que un padre podría experimentar, pues las emociones de contradicen solas... quisiera que no se fuera nunca y este a mi lado por siempre y además estoy pleno de orgullo porque ya es grande y sabe que debe ir... la pena me consume ante la despedida, insisto, no quiero que se vaya, no quiero que me deje, no quiero que sufra, ni que se sienta solo...
Es extraño, muy extraño el corazón y la razón. Ambos pelean por conseguir su objetivo... lo siento pero el destino es así... y nadie lo puede cambiar.
2 comentarios:
esta muy melancolico tu blog... eso me gusta mucho la verdad, sobre todo ahora que el invierno nos hace pensar mas...
Saludos! =)
Marce
asai es... te agradezco este que es el primer comentario que recibo. porque será que el invierno nos hace tan melancolicos... y en la primavera renacemos como fenix.
gracias y me insentiva a seguir escribiendo.
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