
Han encontrado alguna vez una nuez fácil de romper?, han visto lo difícil que se hace llegar a su corazón?. Sin embargo cuando llegas la sensación de satisfacción, buen gusto y tranquilidad es enorme... cierto?.
Cada día que pasa, cada hora que corre, cada segundo, hoy es como el primero. Aprendí que debo disfrutar de aquello sin pensar en el mañana, pues los deseos son una ilusión que pueden cambiar tan fácilmente que ni siquiera te das cuenta. Vivir en la fantasía de creer en un sueño se hace pesado, pues te exiges más de lo eres capaz de dar y recibir... debes vaciar la taza para llenarla otra vez.
Dar también es una entrega y por ello algo que pierdes.
Las pérdidas... dolorosos caminos de enseñanza plena al final. Debo estar atento a que la pena no me consuma y que paso a paso, con seguridad y verdad, tener paciencia en aprender de lo vivido, dejando, soltando, desapegando toda aquella ilusión de lo que ya no está. Porque se hace un puente entre lo que fue y lo que pudo en un futuro ser y ya no ocurrió... eso pasa con cada pérdida.
Ahí es donde aparece otra vez la nuez: un duro trabajo de romper aquel tosco envoltorio. Tener cuidado y paciencia para no romper su carne, que yase cuidada en su interior por esta cáscara. La tarea es difícil. Nadie dijo que era fácil. Mirar lo que hay dentro y sentir que cada golpe que das puede ser el último... ese es el dolor. La pena de romper el corazón o de darse en un dedo, son miedos ante lo desconocido... la taza vacía.
Cuando llegas a la nuez se viene otra tarea, pero es la más fácil y exquisita. Ver la labor concluida, ver la cáscara rota y la nuez entera o a pedazos y comienza la prueba del sabor limpiando todo aquello que no nos sirve, sacando los restos de lo que sostiene el hermoso interior.
Tarea cumplida, comer de lo que nos ha costado tanto alcanzar, disfrutando de lo que nos entrega desiteresadamente la vida. Solo debo abrir los ojos, estar atento, romper y botar lo que no sirve y llenar una vez más la taza... pero ya desde la premisa del desapego, que nada es para siempre... todo cambia.
1 comentario:
Varias frases se unen en mi cabeza para elogiar tu escrito pero a veces no es necesario...
El trabajo está hecho, bien dices ahi que el cuidar un fruto tan intimo, tan hermoso, tan simple pero a la vez tan delicado... no es fácil... quizás soñar que ese proceso es el que nos permite descubrir de que estamos hechos realmente, si de una mísera cáscara o de una delicia de banquete...
Me gusta aprender y aprehender lo que no es mío, por una suerte de enriquecer mis experiencias... y creo que de ésto tomaré lo que corresponde, la taza llena de una labor sacrificada que comenzamos hace un par de semanas...
Cuidate mucho!
Publicar un comentario